Pues sí, hoy es el Día del Orgullo Friki. Ya veremos cuanto tarda en sacarle provecho nuestro amigo El Corte Inglés (ya me imagino los anuncios de la tele, en plan "Vive el día Friki, vive la moda Chewbacca" ). Por si no tuviéramos suficiente con el día de la madre, del padre, de la mujer trabajadora, del orgullo gay, de todos los santos y del perrito que les ladra, el mundo freak también quiere un día para celebrar su existencia y mostrar sus rarezas al resto del planeta y por ello ha escogido el 25 de Mayo, fecha en que se estrenó el Episodio IV de la saga Star Wars. Muchos aún se preguntan: ¿qué coño es un Friki?. Pues de eso va la entrada de hoy, de la historia y desarrollo del frikismo y de cómo, algún día, desde una galaxia muy, muy lejana, lograremos conquistar el mundo.
Pero empecemos por el principio (¡que viva la Wikipedia!); originalmente, la palabra freakies era usada para referirse a las personas que se distinguían por tener alguna malformación o anomalía física (mujeres barbudas, hombres elefante o personas de estatura anormalmente alta o baja), y que eran exhibidas en los circos. Por ello, la palabra freak en inglés también conserva este significado. Luego el término se usó para referirse, aunque en otro contexto, a personajes extravagantes en algún sentido que llegan a ser conocidos por ello a través de los programas de televisión. Pasados los años, la palabra se usó para hacer referencia también a las personas que tenían una obsesión extrema con un tema en concreto, en el cual normalmente eran especialistas. Debido a los medios de comunicación, el término freak se dió a conocer en otros idiomas; y con el paso de los años, la palabra freak evolucionó a friki, frik o freaki, en el idioma español y así llegamos al día de hoy en que el término friki se utiliza para referirse a la persona interesada u obsesionada con un tema, afición, o hobby en concreto.
El caso es que yo siempre me he autodenominado friki con guasa, porque al fin y al cabo mi idilio con
los juegos de rol es bastante reciente (de un par de años para acá) y fue a raíz de eso que me enganché a la literatura fantástica y al cine tipo ESDLA, Matrix ó La Guerra de las Galaxias (y que acabé batiéndome en duelo con un Anakin Skywalker la mar de majo, en la entrada de Kinépolis, espada láser en mano, el día del estreno de Star Wars 3, aunque no pienso postear esas fotos, que una será friki pero todavía le queda vergüenza). Sin embargo, leyendo la lista de aficiones consideradas frikis, he terminado por preocuparme: de diecisiete reúno doce. Vamos, que acabo de
descubrir que no solo soy friki, sin guasa, sino que además rozo la gafapastería. Diox mío, ¿por qué
yo?. Una se pasa niñez, adolescencia y parte de vida adulta presumiendo de independiente e inclasificable y un buen día va y se desayuna con que los requisitos para ser friki los clava. Y para ser gafapasta, también. ¿Ahora que hago yo con mi vida? ¿Me suicido o me pillo una montura metálica?. Vale, no hace falta que contestéis.
De todos modos, la cosa tiene su enjundia, ser friki no es tan fácil. Resulta que hay distintas clases. Tengo un colega otaku, por ejemplo, que se pasa el día comiendo ramen con palillos y viendo un capítulo tras otro de Naruto. Hace ya tiempo que me habla en japonés. La verdad, me tiene preocupada. Desde aquí mi ánimo y mi apoyo para que regrese pronto con nosotros al mundo de los vivos.
Luego están los geeks, que aunque comparten muchas veces aficiones con los frikis, tiran más hacia
el lado de la tecnología. Si la línea entre geek y friki ya es difusa muchas veces, más complicado aún es distinguirlos de los nerds, que vendrían a ser algo así como los empollones del instituto de las películas de adolescentes norteamericanas, pertenecientes a los clubes de matemáticas o física quántica y de los que se burla todo Cristo (a no ser que uno se llame Bill Gates, entonces no se le ríe ni Diox).

Vamos, que ésto del frikismo es un jaleo. Porque encima, el Día del Orgullo Friki coincide con otra festividad, tanto o más friki que la mencionada, el Día de la Toalla, que no debe tener muchos adeptos porque no me he cruzado con un solo tipo/a a lo largo del día, que portara ninguna. ¿Qué para que quiere alguien pasarse un día enterito cargando con una toalla? Pues para homenajear a Douglas Adams, autor de la "Guía del Autoestopista Galáctico".
De todas formas, mi compañero de piso (que desde la próxima entrada va a formar parte del equipo -hasta ahora únicamente integrado por mí- de La Hora Hache, como fotógrafo oficial) me ha felicitado el día. Y yo a él, dicho sea de paso. Así que vamos a celebrarlo cenando unas lembas, viendo unos extras de Star Wars y fumando hierba hobbit, que como bien dice Quim Gil, "más friki serás tu, carajo. Todos tenemos gustos especiales, perversiones minoritarias y rincones oscuros. Las pasiones, pasiones son. Y las minoritarias son tan válidas como las mainstream. ¿Acaso es más raro coleccionar vinilos, jugar a rol o llevar una camiseta de Star
Wars que pintarte la cara como un indio e ir a jalear a un estadio de fútbol a once millonarios analfabetos a cambio de nada? Pues eso. Que empiece la fiesta".
P.D. En breve se reseteará la partida -beta- de La Última Pluma del Cuervo (a ver si el Jerarca Xaruk termina pronto los exámenes) y empezará un nuevo Torneo Oficial. Si alguien está interesado en catar las excelencias del rol on line, o simplemente tiene curiosidad y le apetece dar sus primeros pasos en el mundillo, en Mul-Sabbut lo recibiremos con los brazos abiertos.
QUE LA FUERZA OS ACOMPAÑE XDD






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