Que conste que voy a participar en el juego éste de los 5 hábitos extraños (contribuyendo con ello al suicidio colectivo que prevé el Tío Fétido) a regañadientes y solo por miedo a que Gattaloba -que fue la primera en elegirme- me arañe y/o muerda si me niego a hacerlo. Con el carácter que se gasta la chica, mejor no correr riesgos
.
Omito explicar en qué consiste la movida, porque a éstas alturas no hay blogger ni spacero (patadón al diccionario) que lo desconozca y aviso desde ya que tampoco voy a nombrar a 5 "elegidos" que continúen la cadena. Soy así de porculera, que le vamos a hacer.
En fin, a lo que íbamos, que son mis cinco hábitos extraños...And the winner is...
LEER
¿Cómo? ¿Qué eso no es un hábito extraño? Extrañísimo, oiga.
"El 42 por ciento de los españoles no lee libros nunca o casi nunca y en un 30 por ciento de hogares no se han comprado libros durante los nueve primeros meses del año." (Extraído de
http://www.lasbibliotecas.net). Dicho lo cual...a ver quien tiene ahora los santos huevos de discutirme que leer es un hábito extraño, here in the España profunda. ¿A quien queremos engañar? Leer es como ver los documentales de la 2. Todo el mundo dice que lo hace, pero es mentira.
- ¿Has visto a quien han expulsado de Gran Hermano?
- Uy no, yo no veo esas mierdas, yo solo veo los documentales de la 2.
- Entonces...¿puedes hablarme de las costumbres del buitre leonado o de la vida y milagros de Ramsés II?
- Pues no, pero me parece fatal que Sergio haya ganado Operación Triunfo. Que conste que eso tampoco lo veo, ¿eh?. Es que me enteré haciendo zapping sin querer.
Vale, no voy a ser alarmista. Algo sí que se lee. Se lee el Código Da Vinci. Se lee El Quijote mientras dura el IV Centenario. Y se compran colecciones de libros que nunca se desprecintan para darle un aire cultureta al aparador del salón. El problema es que aquí la menda, no solo lee: devora. Y claro, eso aisla mucho, porque cuando intento sacar un tema de conversación, nadie me sigue el rollo. Desesperante, la verdad.
- ¿Ese no es el ex de Carmina Ordóñez? No sabía que había publicado algo, pero vamos, que seguro que se lo ha escrito un negro, como a Ana Rosa Quintana.
Y si ya es difícil encontrar a alguien que sepa que Borges, Benedetti ó García Marquez, no salen en Salsa Rosa vendiendo miserias, no te quiero ni contar lo chungo que es dar con un interlocutor que comparta mi inquietud por los Reyes de la Tierra Media, la caída de la casa Baenre, o las hazañas de Huma. Solo algunos grupúsculos de adolescentes freaks con acné me comprenden. Perra vida. Snif.


LAS ZAPATILLAS
Soy una tía pies-fríos. Para que nos entendamos: soy de esas que consiguen que sus eventuales compañeros de cama, le hagan el signo de vade retro satanás, mientras me miran con cara de no-me-toques-con-los-pies-que-se-me-baja-todo. Después de probar mantas eléctricas, calcetines polares y remedios de la abuela varios -como la bolsa de agua caliente de toda la vida-, llegué a la conclusión de que la solución está en conseguir que los pies no se me queden fríos antes de acostarme, porque si para ese momento siguen empeñándose en ser protagonistas de "Viven", ya no hay nada que rascar, ni forma de que reaccionen, ni termómetro que los resista. Total, que siempre ando necesitada de unas zapatillas de ir por casa como diox manda. Lo que pasa es que las zapatillas de marras no suelen ser muy estéticas que digamos y al final me veo abocada a ir en plan bigfoot, asustando al personal por los pasillos. Resultado: al tipo no se le pasa el calentón cuando me meto en la cama y lo rozo con mis cubitos inferiores, digooo...extremidades, sino directamente cuando me vé embutida en mi supermodelito zapatilleril.

EL ROL
Apuesto a que éste hábito lo desconocíais
.. Pues sí, oiga. Me chifla jugar al rol, ya sea vía internet, rollo MMRPG (Masive Multiplayer Role Playing Game -oh my god, que impactante suena-) o de mesa. La putada es que los que me ven jugar, confunden mi vena rolera con episodios de esquizofrenia paranoide y pretenden medicarme. Por ejemplo: el día de nochevieja, después de las uvas, estaba yo sentada tranquilamente con mis colegas, copa de cava en mano, cuando me sonó el móvil. A primera vista, nada extraño, ya que son momentos en que todo el mundo colapsa las líneas con llamadas y mensajitos para felicitarse el año. Todos, menos ésta gente del rol, que no descansa, oye. La conversación fue tal que así:
- Saludos, Viuda Negra.
- ¡Coño! ¡Si es el Rey Brujo de Naggaroth! -en éste momento se hizo el silencio en la casa donde estaba con mis amigos y de pronto parecieron todos interesadísimos en la conversación- ¡Saludos, Malekith! ¿Qué pasa, tío? ¡Feliz año!
- ¡Feliz año, Reina del Poder Negro! Mira, estaba viendo el ranking de clanes y he pensado que si atacamos ahora a los Hechiceros de Darkia, fijo que los cogemos por sorpresa. Deben estar todos de fiesta y según el último recuento, andan sin magia. Para cuando quieran devolvernos el ataque ya estarán hundidos en el Hades.
- Yo creo que deberíamos esperar, Brujo. El líder de Los Últimos Inmortales me ha dicho que Espectros piensa atacarnos dentro de dos días. Si descargamos ahora nuestra magia sobre Hechiceros de Darkia, nos van a pillar en bragas. Y como se unan a los Gigantes de Piedra, no te quiero ni contar. Lo que tenemos que hacer es subir magos de abajo a los círculos superiores, mientras los Maidas de arriba recargan maná. Y habría que pactar un NAP con la Hermandad del Pentagrama.
- Mujer...podría hablar con Lord Vader, para que los Sith nos echaran un cable.
- Quita, quita. No me fío un pimiento de La Orden del Sith.
Terminada la conversación, el dueño de la casa me preguntó si me encontraba bien y se ofreció a acompañarme a Urgencias para que me administraran un antipsicótico. Y el día en que nos dimos los regalos del enemigo invisible, a mi me cayó ésto:

Supongo que será para tomarme el zumo de naranja por las mañanas![]()
ORGULLO FREAK
No. No es que me suba en una carroza, vestida de princesa Amidala, una vez al año (NOTA PARA TONI: es A-MI-DA-LA, no Amígdala, a ver si nos lo vamos aprendiendo ya, joder), para reivindicar la normalización del movimiento friki. Simplemente es que padezco de orgullo absurdo y como me piquen el frikismo, ya la hemos cagao. Y en tocarme la moral y picarme el frikismo, mi compañero de piso es experto.
- Hache tía, me han regalado el pack de El Señor de los Anillos, versión extendida. Podíamos hacer una sentada cualquier sábado y vernos las tres pelis del tirón.
- Pero macho...¡eso son casi 12 horas de sentada!
- Juas, pues aparte hay 6 dvd´s de Apéndices. Pero claro, tu no aguantarías.
- ¿Perdón? ¿Que yo no qué? Cuando quieras y donde quieras, vaquero. ¡Buena soy yo!
- Que no, que no vas a aguantar.
- ¿Cómo dices? ¿Pero tú qué te has creído? ¡A mi a friki no me gana nadie! A ver, listo, qué eres un listo...¿qué apostamos?
- Una cena en el sitio nuevo ese que han abierto.
- Hecho. Te vas a enterar de lo que vale un peine, mamón.
Quien me mandará a mí caer en provocaciones. Casi muero. Rectifico: casi morimos. El caso era no dar nuestro brazo a torcer. A las cinco y media de la madrugada, después de tragarnos las tres películas con sus casi tres horas de extras y el primer dvd de Apéndices, nos concedimos mutuamente tablas. Desde entonces mi trasero no ha vuelto a ser el mismo y acusa un problema de sensibilidad muy preocupante. ¿Que si escarmenté? Pues no, mireusté. Dentro de nada tenemos sentada de Star Wars. Las seis pelis del tirón. Y una mariscada en juego. No me basta con ser friki, no señor. Encima soy gilipollas.
EL VODKA NEGRO
elfa silvana ésta, con limón está pa morirse. Tiene el inconveniente de que te deja la lengua negra como el carbón y la gente te acaba preguntando si eres gótica o simplemente antihigiénica, pero salvando ese pequeño detalle y el hecho de que no tengo yo muy claro si el néctar en cuestión barniza las paredes del estómago en plan Titanlux o no, es cojonudo. Para más información sobre efectos secundarios y semejanzas con el chapapote, podéis consultar el space de Isha AQUÍ.







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